Solomillo en salsa de cerveza Jever con espárragos y gambas

PARA REGAR NUESTRO GAZNATE: Una Jever Pilsener bien fría, con su color dorado y su sabor agradable.

PARA AGRADAR A NUESTRO PALADAR: Un tierno solomillo de cerdo marinado con una sabrosa salsa de cerveza, espárragos y gambas.

Esta receta es una de nuestras debilidades. Combina unas posibilidades exquisitas de nuestra cocina ya que se descubre en la boca un tierno bocado de carne con sabor a mar y montaña. Las gambas ponen el mar y los espárragos la montaña, y si además regamos todo esto con una imponente cerveza alemana sólo nos queda que rendirnos a los pies de este plato. Es importante conseguir un buen género, una carne de calidad, unos espárragos bien frescos y unas gambas de buen tamaño y sabor. La elaboración de esta receta es bien sencilla: comenzaremos por calentar bien una plancha eléctrica o una sartén, a gusto del cocinero.

Una vez tengamos la superficie bien caliente y con unas gotas de aceite de oliva añadiremos el solomillo de cerdo. En Cervecetario somos de la opinión que la buena carne debe estar hecha al punto, pero cada maestrillo tiene su librillo, con lo que la cocción de la carne será al gusto del usuario, como se suele decir. Nosotros optamos por un ‘vuelta y vuelta’ para que el solomillo quede muy tierno por dentro. Mientras se cocina el solomillo, en la otra mitad de la plancha añadiremos una cucharada de aceite, los espárragos verdes y las gambas. Como os hemos comentado es una receta sencilla y rápida. Añadiremos un poco de pimienta y de sal, a poder ser, sal gorda, por todos los ingredientes.

Cuando tengamos la carne, los espárragos y las gambas cocinadas a nuestro gusto, transladaremos todos los ingredientes a un recipiente Wok o en un defecto a una sartén alta o una olla. Añadiremos un poco de aceite para que no se nos pegue nada a la superficie y una vez tengamos carne, espárragos y gambas dentro vertiremos una cantidad generosa de cerveza Jever Pilsener. Con todos los ingredientes bien bañados aumentaremos el fuego al máximo y dejaremos hervir la cerveza para que impregne de sabor a todos los condimentos. Una vez esté en ebullición la cerveza añadiremos una cucharada de harina con la intención de que se espese y le daremos vueltas con una espátula mientras bajamos el fuego de intensidad.

Cuando hayamos conseguido el espesor deseado, apagaremos el fuego y lo dejaremos reposar unos instantes para que termine de rehogar todo bien. A la hora de la presentación colocaremos la pieza de solomillo en el centro, bañada por la riquísima salsa, con un manojo de espárragos a un costado y unas gambas al otro. Para acompañar este plato no puede faltar una punta de pan y una botella de Jever Pilsener bien fría. Esta cerveza alemana con origen en la ciudad de Friesland desde 1848 tiene un toque amargo muy agradable, algo extraño para ser una pilsner, pero la convierte en exclusiva tanto al olfato como al paladar, con unos matices herbáceos muy agradables. La combinación de colores y de sabores hará disfrutar a los comensales tanto con la vista como con el olfato y el gusto.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s